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Canadá es una monarquía constitucional, un estado federal y una democracia parlamentaria. Tiene diez provincias y tres territorios. Tiene dos idiomas oficiales: inglés y francés. La Reina Isabel II es la Reina de Canadá y por tanto el jefe de Estado del país. Ella delega su poder en su represente, el Gobernador General de Canadá. El poder ejecutivo es ejercido por el Primer Ministro y su Gabinete.
El poder legislativo reside en el Parlamento, que está compuesto por la Cámara Alta o Senado, formado por 105 senadores nombrados, y la Cámara de los Comunes, integrado por 308 diputados (uno por cada circunscripción electoral) elegidos por sufragio universal. La Cámara de los Comunes, el principal órgano legislativo, es normalmente elegido cada cuatro años, teniendo permitido un período máximo de cinco años. Los votantes eligen un representante por su distrito o circunscripción electoral. El partido que obtenga el mayor número de diputados en la Cámara de los Comunes forma el gobierno.
La Constitución canadiense establece una forma de gobierno federal y define las funciones y poderes del gobierno federal. El gobierno federal se encarga de velar por los asuntos nacionales tales como política exterior y comercio internacional, defensa, pesca, transporte y comunicaciones, tributación, el sistema monetario y los bancos, derecho penal, imigración y derechos humanos. Las provincias tienen jurisdicción en campos tales como la administración de justicia, derechos cívicos, recursos naturales, tributos provinciales, educación, cultura y gobiernos municipales. El gobierno federal y las provincias tienen una responsabilidad conjunta sobre el medio ambiente. Cada gobierno provincial tiene su propia asamblea legislativa elegida por sufragio universal.
La Constitución también contiene la Carta de Derechos y Libertades, que establece los derechos fundamentales de todas las personas que habitan en Canadá. La Carta protege la libertad de expresión y religión, derechos democráticos, libertad de movimiento y derechos de idioma y protege a los ciudadanos contra la discriminación a causa de sexo, raza, origen étnico e incapacidad física o mental, por ejemplo.
Canadá tiene dos sistemas jurídicos: por una parte, el derecho consuetudinario anglosajón, que es la base de las leyes federales, leyes provinciales en nueve de las diez provincias y las leyes territoriales y, por otra parte, el Código Civil que se aplica en la provincia de Quebec.
Una economía abierta y próspera
Canadá tiene una de las economías más prósperas, estables y abiertas del mundo. En 2002, fue el país de mayor crecimiento del G8, con una tasa del 3,3%. Por varios años ha tenido un superávit presupuestario, con una inflación moderada y aumento del empleo.
En los últimos años, la estructura de la economía canadiense ha cambiado significativamente. Si bien Canadá es conocido todavía por la abundancia de materias primas y productos básicos tales como el petróleo, gas, minerales, madera y productos agrícolas, la economía canadiense está creciendo en base al conocimiento, la innovación y la tecnología. El sector de servicios es el motor principal de la economía, junto con la alta tecnología, la tecnología de la información y las comunicaciones, la industria aeroespacial, la biotecnología, la micro-electrónica y las tecnologías del medio ambiente.
El comercio exterior es esencial para el desarrollo de Canadá y en 2002 sus exportaciones representaron el 41% del producto interno bruto, la tasa más alta entre los países de la OCDE. Las inversiones extranjeras, que se ha duplicado en los últimos diez años, son cruciales para desarrollar la economía de Canadá que es uno de los países más competitivos del mundo. Con la apertura de los mercados internacionales, es un lugar muy atractivo para los capitales extranjeros y ofrece gran estabilidad para la actividad comercial, bajos costos para hacer negocios, fuerza laboral altamente calificada, una vasta red de comunicaciones e infraestructura, y un alto nivel tecnológico.
La política económica y comercial de Canadá: Canadá negocia tratados y normas que eliminan obstáculos al comercio, eliminan también la tramitación excesiva, y establecen la forma de resolver diferencias. De esa manera se mantienen las mejores relaciones posibles con los países con los cuales actualmente comerciamos y se crean oportunidades en los mercados emergentes. Información sobre medidas canadienses, negociaciones y convenios de comercio internacionales, incluyendo la solución de diferencias, así como enlaces a sitios Web de diversas organizaciones e instituciones internacionales de comercio.
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